Terapia · Ansiedad
Terapia para la ansiedad
Tu cuerpo lleva meses en alerta por algo que tu cabeza todavía no sabe nombrar.
Tu ansiedad no es un defecto de fábrica ni una debilidad de carácter: es un sistema de alarma que aprendió a saltar y que ya no sabe cuándo parar. El problema es que tu alarma suena todo el rato ante un «fuego» que no existe.
En la consulta lo primero que hacemos no es tapar la ansiedad, es entenderla: qué la dispara, de qué está intentando protegerte y qué papel ha tenido en tu historia. Desde ahí trabajamos con herramientas concretas, buscando bajar esa activación e ir recuperando terreno: el sueño, los planes que dejaste atrás o la sensación de estabilidad.
No te voy a prometer que no vuelvas a sentir ansiedad nunca más. Te voy a acompañar para que deje de decidir por ti.
Las primeras sesiones sirven para dibujar el mapa de tu ansiedad: en qué momentos aparece, qué la enciende, qué haces para quitártela de encima y qué te está costando a cambio. Con ese mapa delante te propongo un plan de trabajo concreto, con objetivos que podamos ver y medir entre los dos, no una conversación que da vueltas sin rumbo.
A partir de ahí entrenamos lo que necesites, sesión a sesión: cómo bajar la activación del cuerpo cuando se dispara, cómo dejar de pelearte con los pensamientos que no paran y cómo volver, poco a poco y en el orden que tú puedas, a los sitios y planes que la ansiedad te había quitado. Entre una sesión y otra te llevas tareas pequeñas, para que lo que hacemos en consulta llegue a tu semana.
Y revisamos cada cierto tiempo cómo vas. Si algo no está funcionando, lo cambiamos: el plan es tuyo y se ajusta a ti, no al revés.
Otras áreas